estos
versos dedicados
a la tristeza de los árboles
de las mujeres que caminam solas en la calle
de los niños golpeados
del sol a la mañana
de piazzola
de mi madre
de todas las personas que se despiertan vacías y se acuestan entre lágrimas
son libélulas
con los labios derretidos
que buscan un alma
una luz
pan
abrigo
y sobre todo
amor
absoluto
eterno
infinito
como lo celeste del cielo
que inunda nuestras gargantas
de azul cielo y tibia madrugada
de embriaguez.
repidio al asco
odio la nada
esta es la abolición de la muerte
y el comienzo
de nuevos bichos elicopteros.
jueves, 6 de enero de 2011
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